18 de enero de 2008
De la lengua madre.
¡Estoy flipando! Me entero ahora mismo que la lengua portuguesa va a sufrir un par de cambios, y esto no será a la larga sino ya: a partir del 2008. En general el idioma se beneficiará de una simplificación y modernización en algunas de sus características claves como el alfabeto, el léxico, los acentos gráficos, etc. Sin embargo, estos cambios vienen motivados sobre todo por una estandarización dentro de los países de habla portuguesa, como Portugal, Brasil, Angola o Mozambique.
Las causas y consecuencias de todo eso van mucho más allá del ámbito lingüístico. De primeras reafirma lo evidente: la norma brasileña se ha impuesto por encima de la norma portuguesa. De hecho resulta sencillo comparar la relevancia internacional que ambos países poseen en el mercado. El aplastante índice demográfico brasileño, sumado a las dimensiones continentales del mismo país, a parte del creciente interés y la presencia cultural que Brasil promociona por el mundo confirman el uso extendido de la norma brasileña como la normativa. Las naciones africanas igual se favorecerán puesto que representan un mercado en expansión. Portugal, en cambio, se resiste.
A los de habla española/castellana esa reforma gramatical les viene aún mejor en muchos sentidos puesto que ciertos arreglos acercarán ambas gramáticas.
La completa lista de los cambios está aquí.
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2 puertas abiertas:
No te preocupes, Javi, son cosas de los medios de comunicación, todos los años aparece el mismo anuncio.
Hay lingüistas que defienden que el portugués de Brasil y el de Portugal son, hoy, dos lenguas diferentes, tamañas son las diferencias entre ambas lenguas (que no se reducen, ni por asomo, al léxico o la ortografía).
A mí esa gente que defiende la uniformización lingüística siempre me ha parecido que tienen algo de nazis. Pureza lingüística, pureza racial. ¿Qué van a hacer con el pobre que no se adapte a las nuevas normas?
Más le valdría a los brasileños dejarse de memeces y arreglar el catastrófico y demencial sistema educativo público que tiene este país.
Descuida, Tony. :P
Desde luego esos cambios son ínfimos en ambas normativas puesto que no contemplan una reforma drástica sea a nivel lexical, sea gramatical. Se trata sobre todo de sutiles arreglos y eso es de lo más natural en cualquier sistema lingüístico.
Más me parece que a esta oportunidad de reforma se le han agregado otros arreglos de intenciones varias, como la modernización de estructuras arcaicas, simplificación de reglas redundantes y, por supuesto, la presunta unión entre los pueblos portugués-hablantes.
Estoy de acuerdo que el sistema educacional brasileño no fomenta un buen uso de la lengua, sin embargo, éste no es el caso puesto que no se han hecho concesiones gramaticales a ninguno de los errores típicos de Brasil, que no son pocos, vamos.
Es bastante temprano para juzgar todo lo que conlleva esa reforma, pero creo que las principales consecuencias se sentirán en el ámbito político y económico, por encima del lingüístico y cultural. De momento la encuentro muy positiva dentro de lo que se propone: un acercamiento entre países de misma lengua.
Si tomamos como ejemplo los esfuerzos por parte de los gobiernos y filólogos de toda Hispanoamérica y España por conservar, difundir, etc. el idioma dentro y fuera de sus fronteras a través de Instituciones consolidadas como el Instituto Cervantes y la RAE, luego veremos que la lengua portuguesa carece de cualquier rasgo de cohesión entre sus representantes. Eso es triste.
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