
Bueno, se me pasó el Halloween y no escribí nada en respecto. Sic... Pues ahora me rectifico:
Hace unos años, a medida que los programas de edición de imágenes iban avanzando en destrezas en la manipulación digital, se pusieron muy de moda los trabajos
a lo dark, que remitían a su vez a un abanico de influencias - todo el universo decimonónico; la estética de algunas vanguardias como el expresionismo y el surrealismo; la literatura romántica y de corte decadentista, etc. - que en general resultaban coherentes y original. De esta primera cosecha de artistas destaco el trabajo de Vincent Marcone, el cerebro por detrás de cada detalle de
My pet skeleton y proyectos paralelos como el grupo musical
Johnny Hollow, que hablan por sí mismos.
Sin embargo, pronto lo fresco se convirtió en puro lugar-común. El universo de las pesadillas digitales se estandarizó en unos cuantos
brushes y canales, boquitas sangrantes, tías aladas en pelotas, dibujos cutres, cuerpos biomecánicos, que hoy alberga el rótulo <<
dark art>>. Quizá sea por eso que por muchos años su trabajo perdió en importancia y brillo para mí, ya que me resultaba difícil encontrar elementos que todavía le distinguieran frente a las imágenes enlatadas que entonces se (re)producían como churros.
Pues ahora vuelvo a visitar su sitio web y me alegra enterarme que el tiempo le ha hecho justicia a Don Marcone. La
nueva versión de
My pet skeleton revela que se ha profesionalizado el artista y, con ello, se le están acumulando premios gordos en la estantería.