30 de septiembre de 2007

Del ocre lúgubre.



La previsión es que va a llover toda la semana. Vaya. Y es que Salamanca en especial se pone susceptible a las más mínimas variaciones de humedad. Eso se da por un chisme de la piedra con la cual aquí se edifican puentes, catedrales... ¡hasta hoteles!: la piedra de Villamayor. Lo suyo es que, de acuerdo con el tiempo, ésa pasa por toda una paleta de tonos, desde un pardo clarito hasta un ocre lúgubre. La ciudad y los humores de la gente, pues, parecen acompañar esos cambios y en general se vuelven bastante sombríos...

Por eso ya voy cargándome las pilas para los días siguientes: dosis de La habitación roja y Lagartija nick para los oídos a principio. Y a lo largo de la semana a ver qué surge.

28 de septiembre de 2007

De los campos españoles.

Aunque reconozco que mis nociones de Geografía son relimitadas por una incapacidad nata para compreender el mundo desde la estadística y la fría precisión matemática, la cartografía siempre han sido una rama de dicha ciencia que ejerce cierta fascinación sobre mí. Claro, que desde luego tampoco me refiero a los mapas demasiado complejos, sino a los más ligeritos e inventivos, como los del pasado, que mezclaban el imaginario humano al labor de la documentación.

Por esas razonez me encantan las vistas desde las ventanillas de los aviones. Primeramente porque son poco específicas y no requieren la mirada experta para que uno pueda sacar sus propias conclusiones sobre lo que hay más abajo de las nubes con un mínimo de acierto.

Por ello, España, desde arriba y para mí, es una pequeña porción de tierra peninsular, amarilla y plana, muy cercana a lo que uno tiene como idea un desierto.

22 de septiembre de 2007

De la pequeñez.



Cuando estuve de turismo en Petrópolis afortunadamente visité el espacio de exposición del artista Ricardo Zanine, cuyas obras son pequeñas en tamaño pero inmensas en originalidad: se tratan de reproducciones de accidentes automobilisticos varios... en miniatura.

Las figuras de Zanine, junto a las de los hermanos Chapman, quizá son las que mejor han expresado lo que el escritor Jonathan Swift ya acusaba en Lilliput, el primer viaje de Gulliver por territorios fantásticos: la pequeñez humana no es cuestión de escalas.

Por otro lado, no es desperdicio conocer el trabajo de Little People, cuyas miniaturas convierten rincones en escenarios tan magníficos como inesperados, y de Tara Gorman, más centrada al trabajo estético y reducida en espacio a los límites de su cocina.

21 de septiembre de 2007

Technorati Profile

19 de septiembre de 2007

De los bestiarios.




Lo primero que se me ocurre cuando pienso en animales híbridos es La Isla del Doctor Moreau de H.G. Wells. Luego, a Mendel - que seguramente nunca imaginaría hasta dónde los científicos de hoy día llevarían sus primitivos descubrimientos con los guisantes -. También se me vienen a la memoria las deliciosas y exageradas bestias griegas (las Quimeras), las medievales (el Basilisco), las suramericanas, etc; a parte de la Esfinge de Gizeh y sus enigmas, muchas de las figuras apocalípticas de El Bosco, las obras de taxidermistas de imaginación más suelta como Thomas Grünfeld o Iris Schieferstein, los (in)felices cruces de razas y especies animales (con o sin la intromisión humana), el demonio de origen hebreo Azazel... o el Dios hindú Ganesh y por último la antología inédita de Julio Cortázar, Animalia, que me está encantando.

17 de septiembre de 2007

De las repeticiones.





Desde hace ya unos años he dejado de seguir el último grito del mundillo del rock en inglés puesto que mucho de lo nuevo me sonaba vacío y descartable. Además, <<porque las canciones que se solían tocar no decían nada sobre mí o mi vida>>, como se queja Morrissey. Por estas fechas oí hablar por primera vez de Yeah Yeah Yeahs. Pero era una época muy mala, de sequía criativa y mucho ruido, así que no supe valorarlos adecuadamente, o mejor, siquiera les hice caso pues pensaba que, como otros grupos musicales de flequillos y sonidos salvajes del momento, iban a desaparecer dentro de un rato.

Resulta que esta tarde se me vino a la memoria la figura de la cantante Karen O y luego me puse a buscar algunos videos del grupo a ver cómo habían madurado a lo largo los últimos 5 años. Bueno, no están mal. De hecho, de lo que ha surgido desde entoces me parecen relevante, sin embargo, no me han convencido de todo: Son excesivamente ochenteros. No sé, al fin y al cabo pienso que este regreso a los ochenta más ha limitado el rock a la pura y perezosa repetición de lo anterior que ha aportado algo nuevo y conforme nuestros tiempos. Los de Yeah Yeah Yeahs tienen un punto de autenticidad aunque parecen rescatados directamente de video new wave.

¡Qué grandes fueron los ochenta y toda una generación de cantaautores como Siouxsie Sioux, Morrissey, David Bowie, Nick Cave, Debbie Harry, etc! Pero... ¿y los de ahora? ¿Quiénes son?

12 de septiembre de 2007

De lo corazones rotos.

Sacan del público a un niño de cinco años a que participe del espectáculo callejero. Por medidas de seguridad - al final sus padres están presentes - le piden al chiquillo que cubra con un almohada la parte del cuerpo que le parezca más frágil. La gente más mayor se ríe, por supuesto, mientras el crío, ruborizado, avalía con detenimiento su anatomía. Le dicen <<Bueno, hay un momento en la vida de un hombre en que hay que decidirse, Pablo>>. El niño pues se cubre la región de las caderas prudentemente. Luego, se le asoma uno de los payasos, le quita el almohada de allí, se lo pone encima del pecho y finaliza: <<Es el corazón, Pablito, el corazón>>.

10 de septiembre de 2007

De lo interior.


9 de septiembre de 2007

De los conjuros.




En el documental Perdido en La Mancha (2002) de Keith Fulton y Louis Pepe se narra las desventuras de una película que por fuerza de un conjuro o la más pura y negra mala suerte al fin y al cabo nunca llegó a finalizarse. Me parece que Ángeles de negro (2002) de Damiano Damiani es de esas películas también. Es una pena porque tiene a Carmen Maura impecable y muy a gusto dentro de un argumento osadillo. Sin embargo, tanto el doblaje como los subtítulos están hechos con el culo: se corta el audio de importantísimos monólogos en off, se añaden palabras e incluso frases inteiras fuera del guión, se confunden lugares y nombres, se traduce mal... En fín, es un desastre.

Todo ello lleva a creer que la película desploma sobre si misma. Pues no. Frente tales desafios sobresalen las calidades que lleva dentro la cinta, sobre todo una cierta grandilocuencia - de raíz inegablemente teatral - que expresa la dirección, que a su vez se la nota en los actores, la dirección de arte y el guión. Suena artificial pero a mí me pareció bastante adecuado, o ¿acaso nunca hais visto a un actor dando la vuelta a los imprevistos en escena?

3 de septiembre de 2007

De los nervios.

Es increíble como el cuerpo humano, y por extensión nuestra salud, están condicionados por factores ajenos que se nos escapan totalmente de las manos. Vale, a parte de lo evidente, como los cambios climáticos, la aparación de nuevos víruses gripales, accidentes varios, etc, hablo de otro agente hoy ya más avecinado a nuestras luces: los nervios.

La semana pasada podría haber pasado como una semana común y corriente, un poco aburrida, por cierto, sin novedades que le echaran un poco de color a la rutina gris bla bla bla. Pues a lo largo de dicha semana tranquilita me tocó esperar por una sencilla carta administrativa. Sin embargo, poquito a poco, a cada vez que chequeaba el buzón y no había nada, la frustración fue volviéndose un agobio de muerte. Resulta que el viernes tenía una gastritis horrible que llevé todo el fin de semana para curarme.

Menos mal que el sábado me lo pasé en grande.