29 de junio de 2007

De los enfados.

Nada me enfada más que hablar sobre pelos. Así que Peor me sale el temperamiento si tengo que pasarme por la peluquería. Al final nunca sé si voy allá para cortarme el pelo o cortarme el mal humor.

25 de junio de 2007

De las demoras informativas.

periodicosDebido a la pintura del techo del salón, por la mañana tuve que recubrir el suelo de hojas de periódicos. Bueno, la tarea parece muy sencilla puesto que tampoco sería yo quién iba a pintarlo, sin embargo, me llevé casi dos horas por terminar lo que me tocaba a mí. La razón de tanta demora es que a cada hoja al suelo le echaba antes un largo vistazo en las noticias que llevaba.

Por la tarde fui al médico, cuyo apellido sospechaba ser italiano, y efectivamente lo era como pude comprobarlo fácilmente mirando a los paisajes de Venecia y los varios fragmentos fotográficos de las pinturas de la Capilla Sixtina colgados en las paredes. Me imaginé por lo tanto cuánto tiempo tardaría Miguel Ángel para pintar dicha bóveda si en el siglo XVI ya existiera la prensa escrita...

22 de junio de 2007

De los cafés con crema.

Scaried BaristaEsta mañana me he apuntado a un curso de barista que imparten en la Bolsa do Café de Santos. Guay, siendo que hasta poco menos de una semana siquiera tenía ciencia de la existencia de los baristas. Lo que sí sabía es que en en dicho lugar ponen los mejores cafés que he tomado en mi vida.

Esa ha sido la mejor forma de unir una de las cosas que más me molan de Brasil, el café, a los sofisticados ambientes europeos que voy a conocer.

Ah, por cierto, he aprobado la selectividad. Dentro de un més embarco a Salamanca, otra vez, para más, mucho más...

20 de junio de 2007

De las miradas desencontradas II.

Todavía tenía la triste imagen del post anterior pegada a las retinas cuando el martes se me apareció de sopetón una sencilla cirugía que debería hacer precisamente en mis ojos.

Luego me pregunto si São Paulo seguirá la misma ciudad de las miradas desencontradas después de esa súbita intervención "correctiva"...

18 de junio de 2007

De las miradas desencontradas.

Esperar por tres largas horas a una amiga en el Conjunto Nacional, el domingo por la noche, me acordó que São Paulo, así como todas las metrópolis, es la ciudad de las miradas perdidas, de los desencuentros, de los ojos que buscan a uno y a sí mismo. Me lo había olvidado totalmente.

10 de junio de 2007

De los las musarañas.

Petrópolis - BrasilAl final fui a Petrópolis, que por ser la única ciudad imperial de toda Latinoamérica, ya imaginaba que allí el pasado se conservaba con mucho esmero, como ocurre en otras ciudades históricas. Y es cierto. De hecho, en Petrópolis no hay muchos índices de que el siglo XIX ya queda atrás a parte de los coches modernos y los sistemas electrónicos de de seguridad.

Primeramente resultó interesante notar las dificultades con que los modelos clásicos se impusieron en los países tropicales. Se erigieron palacios y teatros a la copia de los estilos europeos, en especial el francés, en tierras donde las profusas flaura y fauna resisten a los razonamientos clásicos. Así, me pareció regracioso observar la silenciosa carrera por la ascensión vertical entre las bóvedas, torres y pináculos de la catedral neogótica y las palmeras, por ejemplo, o los variados tipos de flores y plantas que tanto formaban lindos jardines como saboteaban las composiciones con sus ramas rebeldes.

También me saltó a la vista la extraña sensación de que el pasado allá es puro artificio. Eso lo sentí tal cual en algunas zonas de Londres donde el morbo de "repetir para conservar" se lleva hasta el colmo. En Petrópolis, sin embargo, "se embalsa para conservar" o sea, todo está dispuesto de la misma forma que en los tiempos de Isabel la libertadora. Así la ciudad ha acabado por convertirse en un gran museo de sí misma. Sea como sea, ambas las formas, la inglesa y la otra no me satisfacen...

Por todo ello, encontré un pequeño pero abundante elemento que corrompe los intentos de fijar el espacio y el tiempo de Petrópolis detrás de una línea amarilla: las arañas, grandes, pequeñas, negras, coloreadas, las veía en las fisuras de las restauraciones, en los árboles, en las balaustradas, en todos los lugares. Quizá las percebí a principio por la aracnofobia, pero luego simpatizé con ellas, porque a la vez que denunciaban la decadencia de aquellos palacios de tinta fresca, demostraban con sus musarañas que el pasado todavía es habitable.

7 de junio de 2007

Del ocio.

Bueno, con el fin (¿fin?) de los estudios, me permitiré escapar un ratito del encierro de letras en que yo mismo me había metido. Pues ahora entonces, a viajar y a conocer un poco más de Brasil. Estoy entre Congonhas(MG) y Petrópolis(RJ), pero da igual cuál será al final. Esta vez seguiré a los vientos y a ver adónde me llevan...

Además, aprovecho el tiempo libre para disminuir la montaña de libros, discos, pelís, etc que he acumulado desde mi regreso de Curitiba. Ufff, con eso ya me ocuparé bastante de la cultura.

Por último, he cambiado totalmente la plantilla por una propia, más personalizada. Incluso me ha sobrado disposición para crear chucherías* como los índices de posts por ciudades en que he vivido.

Así siendo, ocio pues!

* Los íconos en negro en cima de las fotos dan a registros distintos, de acuerdo con cada ciudad: São Paulo(BR), Santos(BR), Sao Vicente(BR), Salamanca(ES) e Curitiba(BR).

5 de junio de 2007

De los poemas ocultos.

Llego a preguntarme a veces si las formas superiores de la emoción estética no consistirán, simplemente, en un supremo entendimiento de lo creado. Un día, los hombres descubrirán un alfabeto en los ojos de las calcedonias, en los pardos terciopelos de la falena, y entonces se sabrá con asombro que cada caracol manchado era, desde siempre, un poema.

Los pasos perdidos de Alejo Carpentier.

Para otras citas más, una biblioteca heredada.

2 de junio de 2007

Del lugar común.

Para mí, el mejor índice de que la tele está fallida es el hecho hasta que los programas infantiles más tontos, como Lazytown, me parecen más atractivos que las tías buenas de Pussycat Dolls.