22 de septiembre de 2007

De la pequeñez.



Cuando estuve de turismo en Petrópolis afortunadamente visité el espacio de exposición del artista Ricardo Zanine, cuyas obras son pequeñas en tamaño pero inmensas en originalidad: se tratan de reproducciones de accidentes automobilisticos varios... en miniatura.

Las figuras de Zanine, junto a las de los hermanos Chapman, quizá son las que mejor han expresado lo que el escritor Jonathan Swift ya acusaba en Lilliput, el primer viaje de Gulliver por territorios fantásticos: la pequeñez humana no es cuestión de escalas.

Por otro lado, no es desperdicio conocer el trabajo de Little People, cuyas miniaturas convierten rincones en escenarios tan magníficos como inesperados, y de Tara Gorman, más centrada al trabajo estético y reducida en espacio a los límites de su cocina.