Buscando por fotos ajenas de Salamanca en Flickr me doy cuenta que, pasando por alto las sutiles variaciones de ángulos, luz, enfoque, estados climáticos, etc se puede perfectamente sistematizar cada monumento de la ciudad a unas cuantas fotos tópicas.Por un lado tal constatación me conforta - ya que mis tomas tampoco destacan de la mirada común, muchas veces más preocupada en abrir encuadres que contengan la magnitud de cúpulas, torres, bóvedas estrelladas o lo que sea que buscar la singularidad de los detalles -.
Sin embargo, por la zona de la Casa Lis se me apareció un pequeño detalle que prueba la importancia y distinción que guardan los detalles: un pequeño rostro humano tallado en piedra de forma esquemática y tosca asistía discreto y burlón a la gente que pasaba por la Calle Gibraltar. Se confundía con las antiguas piedras amontonadas de la parede sediente a la vez que contrastaba por la falta de sentido arquitectónico de su ubicación y el aislamiento de su figura. Lo fotografié.

0 puertas abiertas:
Publicar un comentario en la entrada